Por qué te duelen los dientes cuando comes ciertos alimentos

Comer un helado o beber un zumo se ha convertido en una auténtica pesadilla para muchas personas. Según los últimos estudios, cerca del 40% de la sociedad española sufre sensibilidad dental, una patología bucal que se expresa a través de un dolor agudo y fugaz que recorre toda la dentadura cuando se ingieren ciertos alimentos. Lejos de ser algo aleatorio, son alimentos concretos los que provocan esa desagradable sensación. A continuación, identificamos algunos de ellos para que el problema no te arruine los festines veraniegos.

“La sensibilidad dental se origina cuando la dentina, que es la parte interna del diente que protege las terminaciones nerviosas, se encuentra al descubierto y desprotegida ante agresiones. Por ese motivo una persona con sensibilidad siente molestia al comer un helado o un caldo caliente. “El dolor es una respuesta del diente, un mecanismo de defensa contra estímulos externos como el frío o el calor”.

Las causas del desgaste dental son muchas: las malas prácticas de higiene bucal, el empleo de cepillos con filamentos duros, el uso de una pasta dentífrica inadecuada, etc. Sin embargo, las pautas alimentarias también juegan un papel fundamental. Muchos alimentos que son saludables para el organismo, no lo son para el esmalte y la dentina.

Las naranjas, los limones, el pomelo o el vinagre son un ejemplo de ello. Según el doctor Castro, la ingesta de estos alimentos ricos en nutrientes son un factor de riesgo para la sensibilidad dental. ¿El motivo? Su composición química favorece la desmineralización de los tejidos dentales más robustos. El experto detalla que el ácido de estos alimentos, ya sea el cítrico de las naranjas o el acético del vinagre, erosiona el esmalte externo y deja desprotegidos los túbulos dentitarios, unas estructuras de la dentina que conectan la parte interior y la exterior.

Eso no significa que se deba renunciar a ellos. Si eres fan de los zumos de limón u otros cítricos lo mejor es beberlos con una caña, enjuagarse la boca tras consumirlos y esperar al menos 30 minutos para cepillarse los dientes. Si por el contrario ya hay sensibilidad dental, se recomienda dejar de consumirlos hasta tratar el problema.

Casi al mismo nivel que los cítricos se encuentran las bebidas carbonatadas, que además de contener una alta cantidad de ácido, son ricas en azúcar. “El abundante consumo de bebidas con gas hace que las personas sean más propensas a sufrir hipersensibilidad. Sobre todo por culpa de las caries, que se producen por la acción de los microorganismos de la placa bacteriana al descomponer los azúcares, deteriorando el diente y erosionando el esmalte”, señala Castro. Se suman así las galletas, los dulces industriales o las golosinas a la lista de alimentos que favorecen la sensibilidad dental.

Para solucionar la sensibilidad dental de raíz, lo aconsejable es acudir a un especialista. Sin embargo, el doctor Castro reconoce que seguir ciertas pautas de higiene bucal puede permitirnos seguir disfrutando de los alimentos sin que eso suponga un riesgo para la salud dental. Entre ellas se encuentra el uso de pasta dentífrica con flúor “que mineraliza el esmalte” o la reducción del consumo de azúcares; una recomendación también avalada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que subraya la necesidad de limitar la ingesta de azúcar en 25 g diarios y no en los 71,5 gramos de media que se consume en nuestro país, según la Fundación Española de Nutrición.


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